recuerden, recuerden, el 5 de noviembre.
conspiración, pólvora y traición.
no veo la demora, y siempre es la hora
de evocarla sin dilación.
hacksel y geektel
25 octubre 2009una adaptación del cuento hänsel y gretel, de los hermanos grimm, a los tiempos que corren. un cuento sobre sistemas operativos, software libre y propietario, propiedad intelectual y sociedad-red. Leer el resto de esta entrada »
pisalo! pisalo!
30 junio 2008acto primero: deportivo de la coruña-sevilla, partido de liga. riazor, febrero de 1993.
el zaragoza va ganando por 2-0. la afición zaragocista es un espectáculo. aún así, la londinense no se amilana, y también se hacen notar. esnaider marca el 3-0. los nervios se crispan en el fondo sur (donde están los ingleses), y los hooligans empiezan a liarla. llega un punto en que tiene que intervenir la policía, armada con cascos, escudos y porras, para reducir a los británicos que están provocando los altercados. paulatinamente el fondo norte empieza a cantar “pisalo! pisalo! pisalo!”, animando a la policía a que utilice la violencia contra los hooligans.
de repente, y de forma inexplicable, los ingleses se paran, empiezan a aplaudir a la afición maña y se calman los ánimos. la policía se retira y el partido continúa con normalidad hasta que concluye.
acto cuarto: reino unido, día después del partido.
el diario británico the sun se deshace en elogios hacia la afición española, que con su cántico “peace and love, peace and love, peace and love” consiguió calmar a los hooligans.
661
29 mayo 2008sí: el mismo viaje en el recorrido opuesto, en un autobús de clase normal, por la mañana, después de haber pasado la noche sin dormir, escuchando cómo un locutor de onda cero narra los acontecimientos de la carga de la brigada ligera… y de postre, bartok -cuatro horas de vuelta y vuelta a diversas piezas de béla bartok-. desde luego, alsa tiene un gusto exquisito a la hora de elegir sus hilos musicales.
la carga de la brigada ligera es otra de esas épicas historias verídicas de pocos soldados contra muchísimos que ponen en alza su valor -de los soldados- de igual manera que evidencian el sinsentido y la absurdidez de la guerra. pongámonos en situación:
hacia 1850, el imperio otomano estaba en recesión. ya habían perdido los balcanes. otro imperio, el ruso, estaba en auge y expansión. el zar nikolai i quiso avanzar las tropas a las fronteras por si caía la breva, y no se le ocurrió una excusa más tonta para hacerlo que solicitar a los otomanos la custodia de los santos lugares de oriente medio. y es que esa región siempre ha sido, y lo será mientras pervivan las tres religiones semíticas, fruto de deseo y origen de guerras.
intuyendo las intenciones del zar, los turcos dijeron que nanai de la china. en esa coyuntura, los franceses, que siempre están a la que salta, pidieron también para sí la custodia de estos lugares, y los otomanos se la concedieron. estalló entonces la guerra de crimea. de un lado rusos, y de otro turcos y franceses, a los que pronto se sumaron los ingleses por intereses estratégicos -asegurar el paso hacia su principal colonia de la época, la india-. y fueron precisamente los ingleses los protagonistas de este -cuanto menos- curioso episodio.
el 25 de octubre de 1854 tuvo lugar la batalla de balaklava. a primera hora de la mañana, con una niebla que no dejaba ver la punta de la nariz, el ejército ruso atacó por sorpresa los destacamentos de la alianza otomano-franco-británica. hizo gran daño en los destacamentos francés y turco. sin embargo, la caballería pesada inglesa, el brazo fuerte de su ejército, respondió bien. abrió una brecha en el frente ruso y los hizo retroceder.
alrededor de las once de la mañana, los británicos tenían la batalla casi ganada. sin embargo, los rusos empezaron a efectuar unos movimientos que desconcertaron a lord raglan, el comandante en jefe del ejército británico: empezaron a retirar los cañones de los destacamentos turcos que habían tomado. ante la presteza y la incertidumbre, tuvo que tomar una decisión precipitada. envió entonces, a través del capitán nolan, correo, un mensaje a lord cardigan, general de la brigada de caballería ligera, que a él, en el momento de emitirlo, le pareció bastante claro: “que la caballería avance rápidamente hacia adelante, persiga al enemigo, e intente impedir que retire sus cañones. la artillería montada puede acompañarle. la caballería francesa se encuentra a su derecha. inmediato.”
sin embargo, al parecer, a lord cardigan no le resultó tan claro el mensaje, lo malentendió, y tomó otra decisión precipitada. reunió a sus seiscientos sesenta hombres y, encabezándolos, cargó directamente y a pecho descubierto contra la artillería pesada del núcleo del ejército ruso -en vez de contra los puestos turcos que habían tomado los rusos-. seiscientos sesenta y un dragones ligeros, lanceros y húsares cabalgando por un kilómetro y medio de corredor de cañones enemigos a ambos flancos, contra un frente de 5.240 soldados de infantería pesada y más de cincuenta piezas de artillería pesada. casi doscientos hombres murieron y otros tantos resultaron heridos. muchas más fueron las bajas entre las monturas. al final de la carga, de los 661, sólo quedaron vivos y a caballo algo más de cien. sin embargo la batalla concluyó en victoria para los aliados.
¿una gesta épica y gloriosa? sí, puede ser. pero también absurda e inútil. ése es el espíritu de la guerra: el sinsentido y la ceguera del orgullo.
al poco tiempo, lord alfred tennyson inmortalizó el episodio en un poema llamado la carga de la brigada ligera de cuyos versos cabe destacar los siguientes:
¿alguno desfalleció?
no aunque el soldado supiera
que alguien cometió un error,
no era cosa suya replicar,
ni preguntarse el por que,
solo cumplir con su deber y morir
en el valle de la muerte
cabalgaron los seiscientos.
más información en la wikipedia.
música: sonata para violín, primer movimiento, ciaccone; béla bartok.
imagen: carga de la brigada ligera; richard caton woodville.
Escrito por nihillo